lunes, 7 de enero de 2013

Prométeme un para siempre. Cap. 10.

Estamos sobre un mantel enorme. Beto ahora está abrazado a mi y yo aún no doy crédito a lo que veo. Es la primera vez que alguien hace algo así para mi. En las puntas del mantel hay unos pequeños focos y justo en el centro hay un par de cojines y una manta.
Nos tumbamos juntos y nos abrazamos, es la mejor sensación que he conocido jamás. El cielo está lleno de estrellas brillantes.
-Veo que te gusta.- Tiene una sonrisa de oreja a oreja. Sabe que me ha gustado mucho y se siente satisfecho. Me aprieta contra él.
-No sabes cuanto. Jo, es precioso.- Lo beso y noto su nariz fría y esa sensación me gusta.
-Sabía que te gustaría. Podemos venir a ver las estrellas siempre que quieras. Pero con una condición.-
-¿Cual?- No se que responderá pero me muero de ganas de que lo haga. 
-Que las veamos juntos.- Y con esa palabra me quedo. Juntos. Es una palabra me encanta y más si viene de su boca. 
Parece que tiene ganas de 'pelea' porque comienza a jugar con mi tripa. Me giro hacia un lado y me hago la enfadada. Él hace lo mismo solo que no lo resiste y se abalanza sobre mi cuello. Lo muerde despacio y suavemente, retira un mechón y entra en juego sus labios, sobre todo el inferior que recorre cada milímetro de mi cuello.
Me giro hasta estar completamente boca arriba y Beto decide besarme y mientras lo hace su mano sube y baja por mi cuerpo haciendo alguna que otra parada. Abro los ojos y miro alrededor, esta todo en silencio y la vista es espectacular. Hay una estrella que brilla más que ninguna, recuerdo cuando en los campamentos veíamos las estrellas y siempre discutíamos porque la que más brillaba era nuestra estrella, y siempre acababa por cedermela.
Él sigue besándome y yo me abandono en cada beso, me encantaría quedarme así para el resto de mis días porque es una de las ocasiones en las que más segura me siento. 
Me desabrocha el cinturón y al rato el pantalón. Ahora son las yemas de sus dedos las que dibujan una linea desde mi tripa hasta perderse completamente dentro de mi braga. 
Estoy muy excitada y él lo nota porque avanza, sus dedos están apunto de fundirse en mi cuerpo cuando de pronto para. Suelto un suspiro y se separa de mi boca sonriendo con malicia. Le miro con cara enfadada y rompe a reír. 
-¿Qué te pasa?- Me pregunta sujetando la risa.
-Lo sabes perfectamente, idiota.- Y le doy un pequeño puñetazo.
-Ay...¿idiota?-
-Mi idiota. Para siempre.- Y sellamos ese para siempre con un beso. Ojalá siempre podamos sellarlos así. Ojalá y el destino nunca me lo arrebate porque él es mi vida, mi maldita vida.
-¿Que piensas?- Se sienta en el mantel. Aún sujeta mi mano con fuerza, tal vez también tenga miedo de perderme, de despertar un día y que yo ya no este ahí. Tal vez lo que los dos sentimos sea miedo. Un miedo que posiblemente jamás saldrá a la luz, ya sea por su parte o por la mía.
-En nada y a la vez en todo.- Y me incorporo y me siento a su lado. 
-Que filosófica que te has vuelto ¿donde esta la Alis que yo conocí , la chica dura por fuera y tierna por dentro, la chica que se pintaba una sonrisa al comenzar el día para que  nadie notase que había estado llorando la noche anterior ?-Y hace una pausa.- ¿Te la has comido?- No puedo creer lo que acaba de decir, lo sabía todo, sabía como me sentía cada día con solo mirarme. Él veía y sigue viendo dentro de mi, viendo lo que nadie ve. 
-Un momento, ¿me has llamado gorda?-No oigo respuesta. Le busco con la mirada y veo que esta en el coche y corro hacia el. 
-Para nada, yo solo intento encontrar a la otra Alis. Y si para encontrarla me tengo que comer a esta, me la como.- Y me hace cosquillas y me coge en alto. Me sienta en el capó y comienza a besarme dulcemente y yo me acerco a él. Estamos completamente pegados, está excitado y eso hace que yo también comience a estarlo. Me muevo despacio y eso hace que suelte un pequeño gemido. Entonces es cuando recuerdo lo que me ha echo antes y me separo rápidamente y me subo al coche. Se ha quedado parado sin moverse, desde luego no se esperaba mi reacción. 
-¿Qué haces ahí parado?- Y me río como nunca y él se gira.- Vamos, muévete JAJAJAJAJAJAJ- No puedo para de reír, es recordar su cara y que me entren ganas de reír a pleno pulmón.
Sube al coche y me mira con cara de 'no tienes solución' y le saco la lengua a modo de respuesta. 
Arranca y comenzamos el camino de vuelta a casa.



Hola :3 Aquí otro nuevo capitulo. Si lo leéis por favor hacer RT a este tweet. Gracias :3

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